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domingo, 3 de enero de 2016

Saint Nimr Bagir al-Nimr




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Constantino Fundador del Catolicismo

El Dictador Romano Constantino I El Grande, fue el fundador del Catolicismo depravado e injusto romano. Este pasó a la historia como sanguinario, demente y asesino junto con los primeros obispos católicos romanos que hicieron parte de la mafia naciente del año 313, (ellos mismos asesinaron a Jesucristo con judíos y hebreos ladrones. Cristo jamás los aceptó en sus filas y ahora menos). Constantino y sus militares, masacraron con la complicidad de los jerarcas de la falsa Iglesia pervertida, la vida de millones de paganos y paganas (todas y todos hijos de Dios y ciudadanos romanos). La cruz que vio el malvado gobernante, fue una visión entregada por Satanás y armada por ángeles caídos con luz del infierno sobre el ruin firmamento de Roma. Esa cruz fue la misma cruz que usaron los egipcios y babilonios del pasado. La Madre de Constantino (de nombre Helena), fue una mujer sin escrúpulos. Por culpa de ella, la cúpula católica romana miserable, y los gobernantes con Constantino a la cabeza, cometieron genocidios, robos, atracos y estafas. La mayoría de los templos romanos de hoy, pertenecen a los antiguos paganos porque sobre esas propiedades usurpadas, construyeron y montaron sus ídolos y cada mentira de la farsa. El Constantino degenerado, nunca creyó en la fe de la Iglesia Católica Romana porque él sabía que junto a ellos había violado el Mandamiento de “No Matar”. (Éxodo 20). Cuando el asesino estaba en la vejez y portador de la enfermedad -demencia senil-, unos monjes depravados lo llevaron al rio y lo bautizaron en estado demente. Inmediatamente lanzaron la idea que el anciano decrepito se había arrepentido de sus pecados y que había abrazado la fe satánica romana, disfrazada de cristianismo del Cristo de Nazaret. Luego los romanos de Roma y los del medio oriente, lo llamaron santo al igual que la monstruosa mujer Helena (madre del difunto). Hoy la sangre de todos los paganos clama desde el cielo de Dios, justicia. Las propiedades robadas a ellos, serán destruidas y “no quedara piedra sobre piedra”…

La Gran Diferencia:

"Vosotros teneis los edificios de ladrillo y piedra y nosotros conservamos la fe. Vosotros manipulais con los falsos medios de Comunicación y nosotros hacemos presencia con la Santa Palabra. Vosotros practicais persecuciones, inquisiciones, asesinatos e injusticias y nosotros intentamos en sencillez vivir a plenitud el Santo Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo en medio de flaquezas humanas y pobreza. Vosotros vivís en mansiones y palacios con el dinero que le pertenece al pueblo de Dios y nosotros oramos cada día por la conversión de vuestras almas y espíritus en humildad.


Vosotros habeis convertido la "Casa de Dios", en cueva de ladrones y nosotros pedimos al cielo del Todopoderoso vuestra salvación. Vosotros solamente trabajais a favor de ricos, poderosos y de quienes se apoderaron de los privilegios y nosotros esperamos con paciencia que entreis en razón y logreis el cambio de corazón y conducta antes del final de los tiempos. Vosotros odiáis, discrimináis, aplicáis racismo en vuestras mesas de muerte contra los hijos e hijas de Dios residentes en el planeta tierra y nosotros cada día aprendemos del Maestro de Luz a amar y a servir sin distinción.


Vosotros estáis unidos a ejércitos asesinos y a gobiernos invasores, bendecís armas, hogueras con masacres y desapariciones y nosotros luchamos por construir la ciudad del amor con igualdad social hasta lograr la paz y el bienestar de todos los vivientes. La verdad es más cierta y aunque solamente Dios conoce los secretos de vuestros corazones y de vuestras intenciones, nosotros esperamos que vosotros oréis por nuestros pecados y luchéis por el equilibrio social con rectitud y dignidad. Nosotros podemos estar equivocados y vosotros podréis ser los santos escogidos por el “dios” que vosotros concibáis según vuestra Escritura"…


Católicos asesinos

En el año 314, inmediatamente después de su plena legalización, la Iglesia cristiana católica atacó a los paganos asesinandolos cuando se sintió poderosa con el respaldo del sanguinario Constantino. En el Concilio de Ancyra, se denunció el culto a la diosa Artemisa de la otra religión. En 326 Constantino ordenó la destrucción de todas las imágenes de los otros dioses, la confiscación de los bienes y se robó los templos paganos.


Ya en 319 había prohibido la construcción de nuevas estatuas de los dioses paganos y que no se rindiera culto a las existentes. Muchos templos paganos fueron destruidos por las hordas cristianas. Los sacerdotes paganos fueron asesinados a sangre fria (estaban desarmados), y sus propiedades usurpadas. Entre el año 315 y el siglo VI miles de creyentes paganos fueron asesinados.


No respetaron menores y menoras de edad. Aqui nacio el pecado católico y Dios les negó la salvación. Entre 316 y 326 se proclaman una serie de disposiciones que favorecieron al cristianismo católico frente a la religión tradicional (prohibición de las haruspicia, la magia y los sacrificios privados, exención fiscal a los clérigos cristianos, se otorgó jurisdicción a los obispos...), aunque el cristianismo católico no se conviertió en la religión oficial del Imperio romano hasta el Edicto de Tesalónica de 380.


En Dydima, Asia Menor, es saqueado el oráculo del dios Apolo y torturados hasta su muerte los sacerdotes paganos. También son desahuciados todos los paganos del monte Athos y destruidos todos los templos paganos de ese lugar. En el año 326, el emperador Constantino, siguiendo las instrucciones de su madre Helena, destruyó el templo del dios Asclepio en Aigeai de Cilicia y muchos más de la diosa Afrodita en Jerusalén, en Afka en el Líbano, en Mambre, Fenicia, Baalbek, etc. En el año 330 el emperador Constantino robó todos los tesoros y las estatuas de los templos paganos de Grecia, para llevárselos y decorar su Nova Roma (Constantinopla). Su nueva capital del Imperio romano.


La Iglesia Católica Y Constantino derramaron mucha sangre inocente. Por eso que nos sorprenda si aun lo siguen haciendo con otros metodos de muerte. Que nadie llame santo a Constantino a los fundadores del catolicismo perverso porque fueron y son asesinos, estafadores y ladrones.
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